Cómputo y presupuesto de obra: cómo se hace paso a paso (2026)
Cómputo y presupuesto son dos pasos distintos de una misma cosa: pasar de un plano a un número que podés defender. Acá va cómo se arma cada uno, en qué orden y qué errores evitar.
Actualizado: julio 2026
En obra se habla siempre de “cómputo y presupuesto”, pero son dos etapas separadas. El cómputo mide cuánto hay que hacer; el presupuesto le pone cuánto cuesta. Confundirlos —o saltear el cómputo y tirar un número global— es la causa más común de un presupuesto que después no cierra.
1. El cómputo métrico
El cómputo métrico es la cuantificación de cada tarea de la obra a partir de los planos: metros cuadrados de mampostería, metros cúbicos de hormigón, metros lineales de cañería, unidades de aberturas. Se ordena por rubro (preliminares, movimiento de suelos, estructura, mampostería, instalaciones, terminaciones) siguiendo el orden lógico de la obra.
Un buen cómputo es prolijo y trazable: cada cantidad tiene que poder justificarse contra el plano. Si más adelante cambia un espesor o una superficie, querés poder corregir solo esa línea, no rehacer todo.
2. El presupuesto: del cómputo al precio
Con las cantidades del cómputo, el presupuesto multiplica cada tarea por su precio unitario —que a su vez sale de un análisis de precios unitarios (APU): material más mano de obra por unidad. La suma de todas las tareas es el costo directo de la obra.
Pero el costo directo no es el precio final. Falta sumar los costos indirectos:
- Gastos generales (GG): obrador, herramientas, seguros, dirección técnica, servicios, administración. Se toma como un porcentaje del costo directo (del orden del 15%).
- Beneficio: la ganancia del constructor o la empresa, otro porcentaje sobre el subtotal (del orden del 10%).
Recién con costo directo + gastos generales + beneficio tenés el precio que se le presenta al cliente. Presupuestar es, en el fondo, armar bien esa cascada.
3. Errores comunes al presupuestar
- Olvidar la mano de obra. Sumar materiales y no las horas de trabajo deja el presupuesto a la mitad de su valor real.
- No incluir indirectos. Sin GG ni beneficio, estás trabajando gratis (o perdiendo plata).
- Faltar rubros. Terminaciones, pases previos, ayuda de gremio: lo que no está en el cómputo no está en el precio.
- Trabajar con precios viejos. En Argentina, un presupuesto de hace tres meses ya corrió. Hay que poder actualizarlo (ver la guía del índice CAC).
- No dejar rastro. Un presupuesto que no muestra de dónde sale cada número es imposible de discutir y de ajustar.
Cómo lo resolvés en Costear
Costear te da el cómputo y el presupuesto en una sola herramienta: elegís las tareas por rubro de un catálogo de +470 tareas con APU (materiales + jornales UOCRA con precios de referencia), cargás las cantidades de tu cómputo y el total se calcula solo, con gastos generales y beneficio editables. Exportás el presupuesto en PDF, y si te falta algo, la IA te sugiere las tareas que probablemente estés olvidando. Para dimensionar el costo antes de computar, mirá también la guía del costo por m².
Pasá de una estimación a un presupuesto real
Costear reúne +470 tareas con APU, +540 materiales y jornales UOCRA con precios de referencia actualizados. Armá el cómputo, ajustá cantidades y exportá el presupuesto.
Seguí leyendo
Costos
¿Cuánto cuesta el m² de construcción?
De qué depende el costo del m², cómo se compone entre materiales y mano de obra, y por qué un número único engaña.
Índices
Índice CAC: qué es y cómo usarlo
Qué mide el CAC, mensual vs. interanual, y cómo actualizar un presupuesto viejo con el índice.
Mano de obra
Jornales UOCRA (junio–julio 2026)
Salario básico y suma no remunerativa por categoría (junio y julio 2026), zonas y cómo se computan.
Costos
Qué es un APU y cómo se arma
Cómo se compone el precio de una tarea: materiales, mano de obra, desperdicio y rendimiento.